Home Formación Cultura El origen del Rosario y cómo llegó a México
CulturaFamiliaFe y Espiritualidad

El origen del Rosario y cómo llegó a México

Compartir
Rosario católico con cuentas de madera, símbolo del origen del Rosario en México
El Rosario, una devoción que cruzó el Atlántico con los frailes dominicos en 1526.
Compartir

Mi abuela rezaba el Rosario todas las tardes, sentada en la misma silla, con las mismas cuentas gastadas de tanto pasarlas entre los dedos. Nunca le pregunté de dónde venía esa costumbre. Ahora que investigué un poco, me arrepiento de no haberlo hecho, porque la historia tiene de todo: una leyenda en un bosque francés, una batalla naval que definió el rumbo de Europa, y doce frailes que cruzaron el Atlántico para plantar esta devoción en tierras que hoy son mexicanas.

Aquí va esa historia, tal como pude reconstruirla.

Qué es el Rosario, para quien no lo tenga tan presente

El Rosario combina el Padre nuestro, el Ave maría y el Gloria, organizados en grupos llamados “misterios” que repasan pasajes de la vida de Jesús y de María. La palabra viene del latín rosarium, “corona de rosas”: cada Avemaría se pensaba como una rosa ofrecida a la Virgen, y el conjunto formaba una corona.

La leyenda de Santo Domingo

La versión que se cuenta desde hace siglos sitúa el origen a comienzos del 1200, cuando Santo Domingo de Guzmán predicaba en el sur de Francia contra los albigenses. Según el relato, la Virgen se le apareció y le entregó el Rosario, pidiéndole que lo enseñara. Domingo, dice la tradición, se dedicó el resto de su vida a difundirlo.

Los historiadores complican un poco esta versión ordenada. El relato tal cual lo conocemos no quedó escrito hasta el siglo XV, gracias al fraile Alano de la Roca, quien impulsó la devoción y fundó las primeras cofradías en Europa. Eso no borra la conexión de Domingo con la oración mariana, pero sí sugiere que la historia se fue armando con el tiempo, mezclando cordones de oración de monjes del desierto, meditaciones cartujas del siglo XIV y, finalmente, la figura de Domingo como estandarte. De cualquier forma, los dominicos terminaron adoptando el Rosario como propio, y esa adopción es lo que después cruzaría el océano.

Lepanto, 1571

El 7 de octubre de ese año, la flota cristiana (España, Venecia, Génova, los Estados Pontificios) se enfrentó a una armada otomana bastante más numerosa en el Mediterráneo. Antes del combate, las cofradías del Rosario en toda Europa se pusieron a rezar por la victoria. Cuando llegó, el papa Pío V, que era dominico, la atribuyó directamente al Rosario. Dos años antes ya había fijado la devoción para toda la Iglesia con la bula Consueverunt Romani Pontifices, así que Lepanto terminó de sellarla como algo importante para millones de personas, no solo para los conventos dominicos.

Cómo llegó a México

Doce frailes, un barco, 1526

El 2 de julio de 1526, cinco años después de la caída de Tenochtitlan, doce frailes dominicos desembarcaron en la Nueva España al mando de fray Tomás Ortiz. Eran la segunda orden religiosa en llegar, después de los franciscanos, y traían sus devociones de siempre, entre ellas el Rosario.

Se instalaron primero en la Ciudad de México y de ahí se fueron moviendo hacia el sur: Oaxaca, Puebla, Chiapas. Aprendieron lenguas indígenas, escribieron catecismos, fundaron conventos que funcionaban también como escuelas. Entre 1532 y 1535 quedó formalmente constituida la Provincia de Santiago de México.

La primera cofradía, 1538

Doce años después de que los dominicos pisaran suelo mexicano, fray Tomás de San Juan fundó en México la primera Cofradía del Rosario, el 16 de marzo de 1538. Eso fue antes incluso de que murieran Juan de Zumárraga y Juan Diego, ambos en 1548, así que la devoción prendió rápido.

Hay un relato de la época, de un hombre de Tepetlaoztoc en 1541, que ilustra bien cómo el Rosario se mezcló con la vida y las creencias de los indígenas recién evangelizados. No lo cuento aquí en detalle porque merece su propio espacio, pero vale la pena buscarlo si te interesa el tema.

La capilla de Puebla

Con los años, la devoción tomó forma en piedra y oro: la Capilla del Rosario, dentro del templo de Santo Domingo en Puebla, construida a partir de 1650 por impulso de fray Juan de Cuenca. Sus contemporáneos la llamaron “la octava maravilla del nuevo mundo”, y quien la haya visto entiende por qué exageraban solo un poco.

Casi cinco siglos después

El Rosario se sigue rezando en México: en familia, en las parroquias durante octubre, en procesiones, en la cocina mientras se prepara la cena. Lo que empezó como una leyenda en un bosque francés terminó siendo parte de la rutina diaria de mucha gente que probablemente nunca ha oído hablar de Lepanto ni de Alano de la Roca.

Yo, al menos, ya no puedo ver un rosario sin pensar en los doce frailes que lo trajeron cargando, junto con todo lo demás, en un barco.

¿Tú también creciste viendo rezar el Rosario en tu familia? Cuéntame si te tocó de cerca esta historia, y si te gustó, compártelo con quien creas que también quiera conocerla.

Compartir
Artículos relacionados
Joven mirando su reflejo en la pantalla del celular, símbolo de la banalización del cuerpo en redes sociales
actualidadCulturaFamilia

La banalización del cuerpo en redes: por qué tu valor no cabe en un like

¿Cuántas veces has borrado una foto porque “no salió bien”? A casi...

Escritor de fantasía trabajando en un manuscrito rodeado de libros antiguos, con luz cálida
Cine y CulturaFamiliaFe y Valores

Tolkien y su fe católica: la raíz secreta de la Tierra Media

Hay escritores que inventan historias. J.R.R. Tolkien inventó un mundo entero: idiomas,...

San Juan María Vianney Cura de Ars en una iglesia sencilla como símbolo de fidelidad sacerdotal y misericordia
FamiliaFe y ValoresVida Espiritual

San Juan María Vianney: el Cura de Ars que demuestra que la fidelidad en lo pequeño cambia el mundo

Vivimos en una cultura obsesionada con el éxito rápido, los logros visibles...

Pareja joven caminando sin mirar el celular como símbolo de un noviazgo real sin redes sociales
FamiliaFe y ValoresJovenes

Tu noviazgo no necesita salir en Instagram para ser real

Abres Instagram por unos minutos y aparece la comparación. Una pareja cenando...