El estreno en España de la docu-ficción francesa Sagrado Corazón ha vuelto a poner el foco sobre una de las devociones más arraigadas del catolicismo español y sobre el monumento de Getafe que fue «fusilado» y volado con dinamita en el verano de 1936.
El 10 de septiembre de 2026, la explanada del Cerro de los Ángeles se convirtió en una sala de cine al aire libre. Mil doscientas personas se sentaron frente a una pantalla gigante, bajo el mismo monumento que hace noventa años quedó reducido a escombros.
No fue una elección casual. La película que se proyectaba aquella noche, Sagrado Corazón, llegaba a España precedida de medio millón de espectadores en Francia. Y el lugar elegido para su preestreno es, probablemente, el punto exacto donde esa devoción se volvió historia política, conflicto y memoria.
Esta es la historia de ese cerro. Y de por qué, casi un siglo después, sigue provocando discusiones.
Qué es ‘Sagrado Corazón’ y por qué ha llenado cines en cuatro países
Dirigida por el matrimonio de cineastas franceses Sabrina y Steven J. Gunnell y producida por Krea Film-Makers, Sagrado Corazón es una docu-ficción de 95 minutos distribuida en España por Bosco Films.
La cinta reconstruye las apariciones de Jesucristo a santa Margarita María de Alacoque, religiosa de clausura de la Orden de la Visitación de Santa María en Paray-le-Monial (Francia), entre 1673 y 1675. En aquellos encuentros, según el relato de la monja, Cristo le mostró su corazón.
El proyecto nació en 2023, después de que sus directores peregrinaran al santuario de Notre-Dame-du-Laus, en los Alpes franceses. Desde entonces, sus cifras han sido inusuales para una producción religiosa:
| País | Espectadores (datos de la distribuidora) |
| Francia | Más de 500.000 |
| Polonia | Unos 300.000 |
| Estados Unidos | Unos 100.000 |
| Italia | Unos 70.000 |
En España llegó a las salas el viernes 11 de septiembre de 2026, un día después del pase especial de Getafe, que terminó con un coloquio con los propios directores.
El Cerro de los Ángeles: el lugar donde España fue consagrada
Para entender por qué el preestreno se celebró allí hay que retroceder tres siglos.
La «Gran Promesa» de 1733
En 1733, el jesuita vallisoletano Bernardo Francisco de Hoyos afirmó haber recibido la llamada Gran Promesa: Cristo manifestaba su deseo de reinar de un modo especial en España. Esa frase, repetida durante generaciones, convirtió la devoción al Corazón de Jesús en algo más que una práctica piadosa. La cargó de significado nacional.
1919: el rey ante el monumento
El 30 de mayo de 1919, el rey Alfonso XIII inauguró en el Cerro de los Ángeles, en Getafe, el monumento al Sagrado Corazón de Jesús y consagró la nación a esa devoción. Asistieron veintitrés prelados, encabezados por el nuncio Francos Ragonesi y el cardenal primado.
El emplazamiento tenía su propia carga simbólica: el cerro se consideraba —de forma discutida— el centro geográfico de la península. La escultura, obra de Aniceto Marinas, coronaba una torre de piedra de más de nueve metros y cientos de toneladas.
Durante los años siguientes, el monumento funcionó como un emblema. Y los emblemas, cuando cambia el régimen político, dejan de ser neutrales.
Julio de 1936: el estallido y los cinco jóvenes
La Guerra Civil española comenzó el 18 de julio de 1936. Aquella misma noche, una treintena de congregantes de las Compañías de Obreros de San José y del Sagrado Corazón de Jesús subían al cerro para su habitual vigilia de adoración nocturna.
Pocos días después, el 23 de julio, cinco jóvenes vinculados al cuidado del recinto fueron asesinados. Con ellos desapareció la única vigilancia que protegía el monumento.
A partir de ese momento, el cerro quedó a merced de las columnas de milicianos que recorrían la zona sur de Madrid en las semanas más descontroladas del conflicto.
El «fusilamiento» del Sagrado Corazón
La escena es una de las imágenes más conocidas —y más discutidas— de la guerra: un pelotón de milicianos apunta con sus fusiles a una estatua de Cristo.
Se celebró una parodia de juicio militar. Se leyó una sentencia. Y se abrió fuego contra una imagen de piedra.
Los milicianos fotografiaron y filmaron el acto ellos mismos. La prensa afín al Frente Popular publicó las imágenes en portada y las comentó en términos favorables. Luis Buñuel dejó constancia del episodio en sus memorias, señalando su uso propagandístico.
Una fecha en disputa
Conviene precisar un punto que las fuentes no resuelven de forma unánime. Algunas sitúan el simulacro de fusilamiento el 28 de julio de 1936 y la voladura definitiva el 7 de agosto. Otras concentran ambos hechos —parodia de juicio, disparos y dinamita— en la jornada del 7 de agosto. Lo que ninguna discute es la secuencia: primero los disparos, después la destrucción.
Tres cargas de dinamita
Las balas no derribaron nada. La piedra tampoco cedió a los primeros intentos: se probó a tirar de la columna a mano, luego con gruesos cables de acero amarrados a un tractor, y finalmente con cinceles y martillos contra las esculturas.
La solución llegó con explosivos. Tres cargas de dinamita acabaron con lo que quedaba en pie.
Después vino el gesto administrativo: el Ayuntamiento de Getafe, con el refrendo del Gobierno de la República, rebautizó el enclave como «Cerro Rojo». Conservó ese nombre hasta el final de la guerra.
| Una precisión necesaria La destrucción del monumento fue obra de milicianos en el contexto de la persecución religiosa desatada en la retaguardia republicana durante los primeros meses de guerra, no de una orden previa y planificada del Gobierno de la República. El cambio de nombre del cerro, sin embargo, sí contó con respaldo oficial. Distinguir ambos planos —la violencia de las milicias y las decisiones institucionales— es lo que separa la historia de la propaganda, en cualquier dirección. |
La piedra que sobrevivió
Entre los escombros apareció un bloque de piedra de más de metro y medio de ancho: precisamente aquel en el que estaba tallado el Corazón.
Presenta seis impactos de bala. Ninguno alcanzó el centro de la talla. Solo muestra un pequeño golpe en una esquina, producido por la caída durante la voladura.
Esa piedra se conserva hoy en el monasterio del Cerro, fundado en 1925 por santa Maravillas de Jesús, donde las carmelitas la custodian en la llamada capilla de la Santa Reliquia. Para la comunidad, es la pieza más elocuente del lugar.
Reconstrucción: de las ruinas a la basílica
El 6 de noviembre de 1936, tras la caída de Getafe, las tropas del general Varela ocuparon el cerro. Entre las ruinas se levantó una gran cruz blanca.
La reconstrucción fue larga y se desarrolló bajo el franquismo, que convirtió el emplazamiento en un símbolo propio del nuevo régimen:
- 1944-1965: construcción del nuevo monumento, de proporciones mucho mayores que el original.
- 1975: consagración de la basílica.
- 2019: renovación del conjunto con motivo del centenario de la consagración de 1919.
Los restos del monumento primitivo se conservan en el propio cerro como vestigio de lo ocurrido.
Por qué el preestreno allí significa algo
Proyectar Sagrado Corazón en la explanada del Cerro de los Ángeles no fue un capricho logístico. Fue una declaración.
La película habla de una monja francesa del siglo XVII. El lugar habla de lo que esa devoción llegó a significar en España: consagración nacional, identificación con la monarquía, blanco de la violencia anticlerical, emblema del régimen posterior y, hoy, patrimonio religioso en un país secularizado.
De ahí que el fenómeno tenga dos lecturas simultáneas. Para el público creyente, se trata de una devoción viva que responde a inquietudes actuales. Para el historiador, es un caso de manual sobre cómo un símbolo religioso puede absorber —y arrastrar— un siglo entero de conflicto político.
Las dos lecturas son compatibles. Y probablemente ninguna se entiende sin la otra.
Cinco datos para quedarse con lo esencial
- 1733. El jesuita Bernardo de Hoyos y la «Gran Promesa» vinculan la devoción al Sagrado Corazón con España.
- 1919. Alfonso XIII inaugura el monumento y consagra la nación en el Cerro de los Ángeles.
- 1936. Milicianos escenifican el «fusilamiento» de la imagen y la vuelan con tres cargas de dinamita. El cerro pasa a llamarse «Cerro Rojo».
- 1965-1975. Nuevo monumento y basílica; los restos del original se conservan en el mismo emplazamiento.
- 2026. La docu-ficción Sagrado Corazón se preestrena en ese mismo lugar y llega a los cines españoles el 11 de septiembre.