Anoche, cuando la carroza llegó al Panteón Francés, los accesos se cerraron para empezar los preparativos del velorio. Allí mismo descansa su esposa, Celeste Batel, fallecida en octubre de 2021. Hoy, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano vuelve a estar a su lado.
Murió el miércoles 28 de octubre de 2026, a los 92 años, en la Ciudad de México. Se informó que el cáncer que lo afectaba desde hacía tiempo fue la causa, aunque otros medios señalan que las causas no se han dado a conocer oficialmente. Sobre el velorio, los reportes difieren en el horario: algunos hablan de las 7:00 y otros de las 10:00 a las 16:00. Si piensas ir, conviene confirmarlo antes.
El hijo del general
Nació en la Ciudad de México el 1 de mayo de 1934, hijo de Lázaro Cárdenas y Amalia Solórzano, y con el nombre del último emperador azteca. Se tituló como ingeniero civil por la UNAM en 1955. Cargar ese apellido no era poca cosa: su padre es recordado como uno de los presidentes más influyentes del siglo XX, y el hijo creció a su sombra.
Su carrera empezó en el PRI. Fue senador por Michoacán y gobernador de ese estado de 1980 a 1986.
La ruptura
En 1986, junto con Porfirio Muñoz Ledo, encabezó dentro del PRI la Corriente Democrática, que pedía algo que hoy parece elemental: que los candidatos no se decidieran a puerta cerrada. Cuando el partido eligió a Carlos Salinas de Gortari, Cárdenas salió y se presentó como candidato del Frente Democrático Nacional.
La elección de 1988 se recuerda por una frase: “se cayó el sistema”, que se atribuye al entonces secretario de Gobernación, Manuel Bartlett. Los resultados oficiales dieron a Salinas 50.4% y a Cárdenas 31.1%. Cárdenas y sus seguidores sostuvieron siempre que hubo fraude, y hay quien lo respalda: una semblanza académica habla de un esquema fraudulento que incluyó provocar un apagón para alterar los datos. Otros sostienen que Salinas ganó conforme a la ley. Ese desacuerdo nunca se cerró.
Lo que sí quedó claro es que, desde entonces, el resultado de una elección presidencial dejó de darse por sentado.
Un partido, una ciudad
El 5 de mayo de 1989 participó en la fundación del PRD, que se convirtió en la principal fuerza de la izquierda electoral. En 1994 compitió otra vez y quedó en tercer lugar con alrededor de 17% de los votos, en un año marcado por el levantamiento zapatista y el asesinato de Colosio.
Su mayor victoria llegó en 1997: con 47% de los votos, fue el primer gobernante elegido por la ciudadanía en la capital. Fue jefe de Gobierno hasta 1999, cuando renunció para buscar de nuevo la Presidencia. En 2000 volvió a quedar en tercer lugar, en la elección en que Vicente Fox puso fin a más de siete décadas de gobiernos priistas. Su gestión en la capital recibió elogios y críticas, como suele pasar con quien estrena un cargo que nadie había ocupado antes.
En noviembre de 2014 renunció al PRD, el partido que había fundado, y siguió en la vida pública como independiente.
Los últimos años
No se retiró del todo. En enero de este año el IPN le otorgó el Doctorado Honoris Causa por su trayectoria y su aporte a la consolidación democrática, y en marzo Pemex anunció una comisión consultiva encabezada por él.
Le sobreviven sus hijos Lázaro, Cuauhtémoc y Camila, y sus nietos. Su esposa, con quien se casó en 1963, murió hace cinco años.
Lo que queda
Se puede coincidir o no con Cárdenas. Hay quien lo admira y hay quien le reprocha decisiones, alianzas y derrotas. Pero es difícil entender cómo llegamos a votar como votamos hoy sin pasar por él.
Quizá valga la pena que esta semana alguien en tu familia le cuente a alguien más joven qué significaba antes una elección en México. No como lección, sino como memoria. ¿Tú qué recuerdas de esos años?