Matrimonio igualitario en Chihuahua: una reforma que pone en riesgo a la familia y a la infancia
Este 19 de enero, en comisiones del Congreso del Estado de Chihuahua, se discute una iniciativa que amenaza directamente a la familia y al derecho de los niños a crecer con padre y madre. Se trata de la reforma impulsada por la diputada Irlanda Márquez (PT), que busca modificar el Código Civil para redefinir el matrimonio y abrir la puerta a adopciones homoparentales, sin escuchar a las familias, ni a especialistas, ni a la sociedad chihuahuense.
La propuesta pretende eliminar la definición del matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, para sustituirla por una fórmula ideológica: “la unión libre entre dos personas”. No es un simple ajuste técnico. Es un cambio profundo al concepto de familia, con consecuencias directas para la niñez.
El interés superior del niño, nuevamente ignorado
La diputada Márquez justifica su iniciativa citando resoluciones de la Suprema Corte y datos del INEGI sobre matrimonios entre personas del mismo sexo. Sin embargo, omite deliberadamente el principio del interés superior de la infancia, reconocido tanto en la Constitución como en tratados internacionales.

Ese interés superior incluye —aunque hoy se quiera negar— el derecho de niñas y niños a crecer con un padre y una madre, figuras complementarias, insustituibles y fundamentales para su desarrollo emocional, psicológico y social. Pero la modificación del artículo 134 dicta la posibilidad de estas personas a “formar una familia”, lo que abre la posibilidad a “tener hijos”, algo biológicamente imposible, haciendo que la única salida sea la adopción o incluso la subrogación de vientres.
Los niños no son un experimento social, ni una herramienta para validar agendas ideológicas.
No son un derecho que los adultos puedan exigir.
Son personas con derechos propios.
Una alianza preocupante y un precedente peligroso
La iniciativa fue respaldada incluso por una diputada del PAN, Nancy Frías, lo que evidencia una grave confusión de principios y una ruptura con la defensa histórica de la familia natural. Recordando también que Jorge Romero, dirigente nacional del PAN, mencionó en entrevistas que en su partido entran todo tipo de familias y que hoy en día nadie puede oponerse a ello.
Además, tanto el PT como Morena han presentado iniciativas similares, dejando claro que la presión ideológica no viene solo de activistas, sino desde el propio poder legislativo, decidido a imponer un modelo ajeno a la realidad social de Chihuahua.
La familia se protege, no se redefine por ideología
Además de Hazte Sentir, otras organizaciones se suman para exigir a los diputados del Congreso de Chihuahua que actúen con responsabilidad y valentía. Legislar no es seguir modas ni copiar modelos de otros estados. Legislar es proteger a los más vulnerables, y hoy los más vulnerables son los niños.
Aún hay tiempo de frenar esta reforma en el pleno. Chihuahua no debe convertirse en laboratorio ideológico ni en escenario de ingeniería social disfrazada de derechos humanos. Por eso te invitamos a firmar la campaña de la plataforma Actívate aquí.