Lo dijimos con claridad: la fe no es un negocio y los derechos fundamentales no se facturan. Lanzamos una denuncia sobre el intento del Ayuntamiento de Tijuana de lucrar con nuestras tradiciones sagradas. Hoy celebramos una victoria contundente de la sociedad civil organizada. El gobierno municipal canceló oficialmente los cobros para los eventos religiosos de esta Semana Santa.
Debe quedar claro que este triunfo resulta de la presión ciudadana y no de la “buena voluntad” política. Los ciudadanos alzaron la voz en redes, firmaron en la plataforma Actívate, influencers salieron a denunciar esta barbarie y en noticieros nacionales resonó esta injusticia. La libertad religiosa prevaleció finalmente sobre la ambición recaudatoria del municipio.
La fuerza de la ciudadanía frente al abuso
El esquema inicial era una trampa burocrática. Pretendían obligar a las iglesias a pedir “permisos” y pagar cuotas por actos de culto público. Estos actos son parte esencial de nuestra identidad nacional. La libertad religiosa no es negociable bajo ninguna circunstancia. Condicionarla a un pago es propio de regímenes autoritarios que desprecian al creyente.
Resulta indignante que el gobierno intentara obligar al ciudadano a “comprar” su derecho a manifestar su fe. El Ayuntamiento informó oficialmente que las celebraciones no estarán sujetas a cobro gracias a la movilización social. Este es un reconocimiento de que la soberanía reside en el pueblo unido y no en una oficina de recaudación.
Un mensaje para todo México: La fe se respeta
Esta victoria en Tijuana sirve de ejemplo para todo el país. Los gobiernos deben entender su función: coordinar y proteger, nunca extorsionar. Defendemos nuestras tradiciones con firmeza y protegemos a la familia. No permitiremos que se normalice el lucro con la devoción popular en ningún rincón de la República.
Celebramos este avance sin bajar la guardia. Las autoridades deben garantizar permanentemente que no existan obstáculos administrativos para el culto público. Los gobiernos existen para dar seguridad y los ciudadanos poseen las calles para expresar sus convicciones más profundas. La libertad ha ganado una batalla en Tijuana; hoy confirmamos que la participación informada y la valentía son el único camino para frenar el abuso de poder”.
Un compromiso que sigue vigente
Hoy celebramos que la libertad ganó una batalla importante. Nos preparamos para los días santos con la tranquilidad de que el derecho prevaleció. Ningún funcionario debe confundir un acto de fe con una oportunidad de facturación. En México, la fe sigue viva y hoy se respeta más que nunca.